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Cano resalta la labor de la Generalitat para posicionar la Comunitat Valenciana a la vanguardia en innovación energética y reindustrialización sostenible
La titular de Industria visita en Elche la planta experimental Greene W2H2 de producción de hidrógeno verde, a partir de residuos forestales como restos de poda o biomasa. La conselleria respalda el 35 % del coste de este proyecto pionero, cuya inversión
Por Redacción | 10-06-2026
La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha destacado, durante su visita a la planta experimental de Greene W2H2 en Elche, el impulso de la Generalitat para posicionar la Comunitat Valenciana “a la vanguardia en innovación energética y reindustrialización sostenible”.
Para la consellera, “la innovación energética es hoy uno de los grandes motores de la reindustrialización y cada avance en este ámbito abre nuevas posibilidades de inversión y crecimiento empresarial para nuestro territorio” ya que, en su opinión, las industrias del futuro “se instalarán allí donde existan soluciones energéticas competitivas y la Comunitat Valenciana está trabajando para liderar ese proceso”.
Por ello, ha añadido que “apostar por tecnologías limpias, y desarrolladas en nuestro territorio es apostar por una reindustrialización sostenible y con mayor valor añadido, ya que la competitividad de nuestra industria, la capacidad para atraer inversiones y la generación de empleo de calidad dependen, en gran medida, de disponer de fuentes energéticas seguras y competitivas”.
La titular de Industria ha podido conocer los detalles de este proyecto piloto de producción de hidrógeno verde a partir de residuos forestales, como restos de poda o biomasa que, según ha indicado, “no solo representa una solución tecnológica pionera en la gestión de los residuos, sino también una respuesta eficaz a los retos ambientales y económicos que plantea la descarbonización industrial”. Cano ha subrayado que se trata de un proyecto “innovador y ambicioso que, junto a otras iniciativas que se están desarrollando en la Comunitat Valenciana, consolida nuestro posicionamiento como como territorio líder y referente en tecnologías vinculadas al hidrógeno renovable”.
El proyecto Greene W2H2 desarrolla una tecnología pionera en Europa al integrar diversos procesos termoquímicos para la obtención de hidrógeno verde a partir de biomasa local, contribuyendo a la descarbonización industrial, al aprovechamiento sostenible de los residuos y a reforzar la soberanía energética de la Comunitat Valenciana.
Industria respalda el 35 % del coste del proyecto
Hay que subrayar que la planta experimental de Greene W2H2, ha supuesto una inversión cercana a 4 millones de euros, de los que la conselleria de Industria ha aportado el 35 %. El desarrollo de esta planta ya ha permitido la creación de 14 puestos de trabajo altamente cualificados, integrando un equipo multidisciplinar formado por doctores en ciencias químicas, ingenieros químicos e industriales y especialistas electromecánicos.
Cano ha puesto en valor el papel del sector energético dentro de la política industrial, resaltando que la Comunitat Valenciana cuenta con un ecosistema empresarial “altamente especializado, con compañías punteras en el ámbito energético capaces de liderar los procesos de transformación industrial”.
Además, se referido al papel de la Comunitat Valenciana como “territorio indispensable para inversiones vinculadas a la descarbonización de la economía”, y ha subrayado que la transición energética representa “una oportunidad única a nivel industrial y territorial”. Tecnología innovadora para la producción de hidrógeno verde La planta piloto está diseñada para trabajar con residuos biomásicos y biogénicos, principalmente procedentes de podas agrícolas y forestales. Actualmente opera a una escala de validación de entre 100 y 150 kilogramos por hora de biomasa, lo que equivale a una capacidad anual de entre 700 y 1.100 toneladas de residuo. Los futuros desarrollos industriales contemplados por la compañía permitirán escalar esta tecnología hasta instalaciones capaces de valorizar alrededor de 50.000 toneladas anuales de biomasa. La principal innovación del proyecto reside en la integración de todas estas etapas dentro de un único sistema tecnológico, diseñado para maximizar la producción de hidrógeno a partir de residuos biomásicos heterogéneos. De esta forma, la tecnología ofrece una alternativa complementaria a otras vías de producción de hidrógeno renovable, al tiempo que contribuye a la valorización de residuos y a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles. En cuanto a la producción de hidrógeno, la planta piloto permite generar entre 6 y 8 kilogramos por hora de biohidrógeno y validar los parámetros técnicos necesarios para su futura implantación industrial. El hidrógeno renovable obtenido mediante esta tecnología podrá destinarse en el futuro a sectores industriales intensivos en consumo energético que buscan reducir el uso de combustibles fósiles y avanzar en sus procesos de descarbonización. Entre las aplicaciones potenciales destacan la industria cerámica, el sector petroquímico y el ámbito del biogás y el biometano, donde puede contribuir a la producción de gases renovables mediante el aprovechamiento del dióxido de carbono capturado.
Además, se referido al papel de la Comunitat Valenciana como “territorio indispensable para inversiones vinculadas a la descarbonización de la economía”, y ha subrayado que la transición energética representa “una oportunidad única a nivel industrial y territorial”. Tecnología innovadora para la producción de hidrógeno verde La planta piloto está diseñada para trabajar con residuos biomásicos y biogénicos, principalmente procedentes de podas agrícolas y forestales. Actualmente opera a una escala de validación de entre 100 y 150 kilogramos por hora de biomasa, lo que equivale a una capacidad anual de entre 700 y 1.100 toneladas de residuo. Los futuros desarrollos industriales contemplados por la compañía permitirán escalar esta tecnología hasta instalaciones capaces de valorizar alrededor de 50.000 toneladas anuales de biomasa. La principal innovación del proyecto reside en la integración de todas estas etapas dentro de un único sistema tecnológico, diseñado para maximizar la producción de hidrógeno a partir de residuos biomásicos heterogéneos. De esta forma, la tecnología ofrece una alternativa complementaria a otras vías de producción de hidrógeno renovable, al tiempo que contribuye a la valorización de residuos y a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles. En cuanto a la producción de hidrógeno, la planta piloto permite generar entre 6 y 8 kilogramos por hora de biohidrógeno y validar los parámetros técnicos necesarios para su futura implantación industrial. El hidrógeno renovable obtenido mediante esta tecnología podrá destinarse en el futuro a sectores industriales intensivos en consumo energético que buscan reducir el uso de combustibles fósiles y avanzar en sus procesos de descarbonización. Entre las aplicaciones potenciales destacan la industria cerámica, el sector petroquímico y el ámbito del biogás y el biometano, donde puede contribuir a la producción de gases renovables mediante el aprovechamiento del dióxido de carbono capturado.